martes, 10 de septiembre de 2013

PERO NO FUERON ARROLLADOS NUESTROS SUEÑOS (Mario Contreras Vega, 1947)


Sólo que aprendimos a ocultar la voz para llamarlos;
a reconocerlos
por palabras cruzadas que no todos entendían,
(pues aferrados estábamos al débil junco de los ríos
mientras el agua hacia el abismo intentaba arrojarnos...)
Así sobrevivimos:
puliendo piedrecillas para ahuyentar las horas
y por dentro deshechos como leño en la ciénaga.

miércoles, 7 de agosto de 2013

NUESTRO PORTAAVIONES A VELA EL ATOLÓN LUCIFERINO (Diego Maquieira, 1951)




Después de haber dejado sollozos a los milenaristas

columpiándolos por un rato sobre los decorados

enfriamos los Harrier rumbo a guardarlos

a nuestro lujoso paquebote en medio del mar

El Atolón Luciferino con sus novecientos

metros redondos de telones

abrían los ojos a la belleza

Fue una recepción sin atentados y sin represalias

Llegamos con atados de clonas y con sacos de alcohol

Yo traía mi reposacabeza y mi sillón ampliado

para regalárselo al ministro Coritani

que nos esperaba con animales salvajes sueltos

en cubierta que parecía un desfile de abrigos

de pieles. Fue una gentilidad del Premier

habernos puesto un coche con capota de seda

tirado por cañones españoles que los druidas

usaban como monopatines.

Nada raro seguíamos chupando como feligreses

y bajábamos a abrazar a nuestros aliados

Entramos besando y festejando a las nobles familias

Genovese, Gambino, Lucchese, Colombo, Bonanno

Los alojados estrella a bordo del Luciferino

y de una alegría que los bolas milenaristas

desconocían y le temían como a sus demonios

Ma mientras nos venían rastreando unos buzos

que entonces interceptamos con esparcimiento

y les dejamos ver el momento en que saltamos

en mulas por los lados del portaaviones al mar

a bautizar a las clonas y a llenarlas de gozo

Nos quedamos ahí montándolas en medio del mar

hasta que subimos a echarnos a los toldos

de la privacidad.

lunes, 15 de julio de 2013

DIÁLOGO (Juan Negro, 1906-1979)

El mar me estaba esperando
con sus ojos muy azules
y su cesta de pescado.
¡Ay, amada!, desconfía
que entre sus redes de espuma
te quiere dejar cogida.
El mar me rita que vaya
para regalarme un cofre
de madreperlas doradas.
Verás los regalos míos.
Collares de suave luna
y de oro brillantes anillos.
Yo solo quiero un coral.
El que florece en la gruta
más honda que tiene el mar.
Si lo deseas, mi amada
al punto lo iré a buscar

viernes, 21 de junio de 2013

EL PUERTO TIENE UN TEMBLOR DE LUZ (Alberto Rojas Jiménez, 1900-1934)


La gavilla del sol
descansa
sobre sus hombros azules.
Pintados de bronce
los barcos se han puesto de rodillas.
Sus collares de bruma
sus brazos musicales
se extravían
en la gran voz de oro que lo llena todo.


miércoles, 19 de junio de 2013

ÁRBOL DE NAVIDAD (Roberto Meza Fuentes, 1899-1987)


Árbol luminoso
de la Navidad,
tu cimera verde
nos dé claridad
y alegría y triunfo
en la tempestad:
Árbol luminoso
de la Navidad.
Eres, árbol claro,
un amanecer:
tu sombra es la fuente
que apaga la sed
y nos hace buenos
hasta sin querer:
Eres, árbol claro,
un amanecer.
Por ti es bello el mundo
y dulce el vivir,
árbol inefable
que no tiene fin,
alta y luminosa
torre de marfil:
Por ti es bello el mundo y dulce el vivir.
Nació en un pesebre
el Dios del amor,
hombre, por nosotros
conoció el dolor,
y alumbró la vida
con su resplandor:
Nació en un pesebre
el Dios del Amor.
Desde ti sonríe
el Niño de Luz,
besa nuestras almas
su mirada azul
y nos hace puros
amando, Jesús:
Desde ti sonríe
el Niño de Luz.

viernes, 24 de mayo de 2013

MARIPOSAS PARA JUAN RULFO (Gonzalo Rojas, 1916-2011)


    Cómo fornicarán felices las mariposas
    En el césped oliendo
    De aquí para allá
    A Dios sin que vaca alguna
    Muja encima de su transparencia,
    Jugando a jugar un juego vertiginoso
    A unos pasos blancos
    Del cementerio
    Con el mar del verano zumbando
    Allá abajo ocio y maravilla.
    Rulfo habrá soplado en ellas
    Tanta locura, Juan Rulfo
    Cuyo Logos fue el del Principio;
    Les habrá dicho:
    -Ahora, hijas, nos vamos de una vez del páramo.
    ¿Y ellas? Ahora,
    ¿Qué harán ellas sin Juan, que cortó
    Tan lejos más allá de Comala en caballo único
    Tan invisible?;
    ¿Bailarán, seguirán bailando
    Para él por si vuelve,
    Por si no ha pasado nada
    Y de repente estamos todos otra vez?
    Por mi parte nadie va a llorar,
    Ni mi cabeza que vuela ni la otra que no duerme nunca.
    Se ha ido y se acabó,
    Nadie corre peligro así acostado
    Oyendo los murmullos aleteantes.
    -Con tal de que no sea una nueva noche.

martes, 7 de mayo de 2013

LA TIERRA | AMERICA DEL SUR | CHILE (Efraín Barquero, 1931)



Entre los surcos parece despertar la luz
crecer el cielo como una fronda espesa
levantarse el aire con un escalofrío
y cantar el primer pájaro del mundo
con una voz insegura de barro poco firme…
         (detrás de junio / Enjambre)

 Es la vieja mesa que nadie pudo mover.
Sólo la luz de la estación la cambia de sitio.
O los nuevos convidados con su voz nunca oída.
Y el ausente la encuentra siempre donde mismo,
siempre dándole su rostro, nunca a sus espaldas.
Porque el hombre tiene la edad de su primer recuerdo…
         (la mesa servida / La mesa de la tierra)